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7 dificultades de la traducción científica

Los científicos de todo el mundo están realizando investigaciones innovadoras, escribiendo informes y educando a las personas sobre gran variedad de temas. Todos nos beneficiamos cuando la información científica se divulga por el mundo. Como es obvio, no todos los científicos hablan el mismo idioma. Por ello, la documentación científica, los textos, los apuntes de investigación y otros materiales deben traducirse para que otras personas puedan acceder a ellos. Esto es lo que se conoce como traducción científica.

Afortunadamente, hay servicios que ofrecen traducción científica y localización.  No obstante, el proceso no es siempre tan sencillo como creemos. Si los profesionales de la traducción no tienen sumo cuidado, puede haber errores. Aquí descubrirás 7 dificultades de la traducción científica que tanto los traductores como los miembros de la comunidad científica deben tener en cuenta.

Incluso los documentos científicos pueden contener modismos, jerga y fraseología que dificultan el proceso de traducción.

La falta de conocimientos sobre el tema de la traducción científica

Las traducción científica y técnica puede abarcar una gran variedad de áreas y disciplinas académicas. Muchas de ellas son muy especializadas y se necesitan unas habilidades específicas y conocimientos para poder entenderlas. Encontrar traductores con el conocimiento necesario para realizar traducciones precisas y certificables puede ser realmente complicado y, con frecuencia, no se obtienen traducciones fidedignas.

En estas situaciones, los servicios de traducción y sus clientes deben tomar medidas para asegurar la fidelidad de las traducciones. Esto puede implicar que expertos en la materia trabajen con los traductores profesionales para verificar documentos, proporcionar detalles necesarios y ayudarles en todo lo que sea posible para obtener traducciones precisas.

Documentos de origen dudoso

Incluso los documentos científicos pueden contener modismos, jerga y fraseología que dificultan el proceso de traducción. Asimismo, los científicos e investigadores pueden utilizar palabras y frases diferentes para referirse a términos científicos y clínicos. También tenemos el problema de los falsos amigos. Los falsos amigos son palabras que, aunque pueden parecer muy similares en dos idiomas, son realmente distintas. Esto puede ser aún más confuso porque, en las investigaciones científicas, muchos de esos falsos amigos tienen matices de significado parecidos. Algo tan simple como el término medical devicepuede causar problemas debido al fenómeno de los falsos amigos.

Con el objetivo de asegurar que la traducción sea útil para el público meta, puede que el traductor profesional tenga que añadir comentarios con la ayuda del cliente.

No conocer el público receptor de la traducción científica

Es importante recordar que el público al que va dirigido un documento traducido puede no tener las mismas necesidades, conocimientos o experiencia que el público al que iba dirigido el documento original. Por ejemplo, puede que un conjunto de documentos de investigación se haya escrito originalmente en inglés para investigadores científicos y otros profesionales. Por otro lado, la traducción puede estar dirigida a profesionales empresariales que estén sopesando si crear un fondo de investigación similar en otro país. Como consecuencia, es probable que el público de llegada no entienda cierta jerga o términos técnicos.

Con el objetivo de asegurar que la traducción sea útil para el público meta, puede que el traductor profesional tenga que añadir comentarios con la ayuda del cliente.

Esto puede ocasionar costes adicionales y la prórroga de las fechas de entrega.

los traductores no deben tomarse la libertad de jugar con hechos y cifras,

La longitud y detalle del texto

Las traducciones científicas y técnicas pueden ser muy detalladas y largas. En ocasiones, mucho más de lo que los clientes creen a la hora de planificar estos proyectos o calcular el precio de las traducciones. Esto puede acabar siendo frustrante para ambas partes y hacer que los proyectos de traducción se pasen de presupuesto.

Además, la longitud y complejidad de las traducciones científicas aumentan la probabilidad de cometer errores. Esto es preocupante porque la precisión es de gran importancia en las traducciones científicas.

Este trabajo puede afectar a ámbitos en los que la seguridad es primordial, como, por ejemplo, el de la medicina, el de la sanidad o el de la ingeniería.

Los traductores y sus clientes deben identificar las áreas en las que es más probable que se cometan errores.

Traducción científica demasiado literal

Si bien es cierto que los traductores no deben tomarse la libertad de jugar con hechos y cifras, es un error asumir que las traducciones científicas se deben hacer de manera literal, palabra por palabra. Los documentos científicos, como el resto de textos, pueden contener lenguaje que se debe interpretar correctamente para conservar el significado para el público meta.

Por ejemplo, un documento académico puede incluir entrevistas con sujetos de prueba. Los traductores e investigadores necesitarán trabajar juntos para asegurarse de que el contenido de esas entrevistas se transmite de una lengua a otra de una forma completa y precisa.

Esta es una de las muchas razones por las que es fundamental que se utilicen traductores humanos en esta clase de proyectos. La traducción automática no puede proporcionar los conocimientos contextuales necesarios.

Los glosarios de traducción son la fuente principal de definiciones

No revisar las traducciones científicas mientras se están realizando los proyectos

Como se ha mencionado anteriormente, las traducciones científicas y técnicas suelen ser largas y detalladas. Un error de traducción puede propagarse por miles de páginas. Un solo error matemático puede alterar los cálculos de tal manera que el producto final llegue a ser inservible. Esto puede salir realmente caro en cuestión de tiempo y recursos. Si estos errores no se descubren al comienzo del proceso, se ponen en peligro proyectos enteros.

Los traductores y sus clientes deben identificar las áreas en las que es más probable que se cometan errores. Deberían establecer parámetros del proyecto que incluyan la doble revisión del contenido para asegurar la fidelidad del mismo. Esto hará más probable que los errores puedan corregirse al principio del proceso.

No proporcionar un glosario a los traductores

Los documentos científicos que se traducen suelen contener abreviaciones, jerga y otros términos que son exclusivos de una disciplina o ámbito científico determinado o de la organización que los ha redactado. Esto puede ser desconcertante para los traductores, que deben encontrar y comprobar estas frases para asegurarse de que las están traduciendo correctamente. Los glosarios de traducción son la fuente principal de definiciones a la que pueden acceder los traductores. Estos contienen los significados de todas aquellas palabras o frases que pueden resultar ambiguas.

En conclusión, ser conscientes de los posibles errores que se pueden cometer durante el proceso de traducción es importante tanto para los traductores como para los miembros de la comunidad científica. Si tenemos en cuenta que muchas de estas traducciones se realizan en el ámbito farmacéutico, sanitario, militar y de la investigación, la precisión puede convertirse en un asunto de salud y seguridad pública. Por suerte, estos riesgos pueden mitigarse si se toman las precauciones necesarias y se trabaja con traductores profesionales capacitados.

 

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